Quise pasar desapercibida,
improvisar un personaje,
cambiar su andamiaje.
Morir y reencarnar.
No sentir que el corazón
me iba a estallar.
Pensé en mudar de piel.
Liberarme de los lunares.
Zurcir las heridas rellenas
de hiel.
Pero a cada paso choqué con la impotencia, con la decepcionante
imposibilidad de mutar.
